El crimen ocurrió el viernes 5 de marzo, pero los nuevos detalles del caso siguen causando asombro. Según informaron los diarios locales, el cuerpo del adolescente apareció tirado en la zanja frente a la vivienda ubicada en la calle costanera Aurelia Viera, en Flor de Maroñas, en Montevideo.
Jonathan Correa era víctima de violencia intrafamiliar y no era la primera vez que su padre lo maltrataba. Esta vez, la excusa fue que Jonathan no había metido a la casa a la perra para que amamantara a sus cachorros de pitbull que la familia criaba para sobrevivir.
El padre, Jonathan Calero (36), comenzó a darle puños y patadas y, con respecto a lo que ocurrió luego, hay varias versiones: una de ellas indica que el padre mandó a dormir al chico y falleció cuando estaba acostado. En la madrugada, el hombre fue a verlo y descubrió que estaba muerto, así que sacó el cuerpo y lo arrojó a una zanja. En cambio, según la versión de la madre, el pequeño salió de la casa después de recibir la paliza y su padre fue a buscarlo para continuar con la agresión.