Después de años de representar a la Argentina desde el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, en Capital Federal, la misionera Mariela Delgado (39), referente indiscutida del ciclismo adaptado en la provincia, decidió volver a Posadas para empezar una nueva etapa.
No es un retiro ni una pausa: es un regreso con propósito. Tres veces paralímpica, hoy apuesta a formar, sembrar y devolverle al deporte misionero todo lo que le dio a ella.
Su vuelta no es sólo geográfica. Es también simbólica. Delgado eligió dejar atrás la vida concentrada del alto rendimiento nacional para instalarse definitivamente en Misiones y trabajar con chicos y chicas, convencida de que el futuro del ciclismo se construye desde abajo, con juego, técnica, valores y compromiso social.
Esa mirada integral no es casual. Años atrás, Mariela se recibió de licenciada en Turismo en la Universidad Nacional de Misiones (Unam), una formación que reforzó su vínculo con el territorio, el entorno natural y la importancia de promover prácticas responsables con el ambiente.