El fiscal Rodolfo Cáceres no apeló su liberación por beneficio de la duda y quedó firme. «Tiene intenciones de volver porque ama la profesión», aseguró su abogado.
El 26 de abril Fabio Boges (34) se desarmó en llanto en la sala de debates del Tribunal Oral Uno de Oberá luego de ser absuelto por el asesinato de Reinaldo Andrade (37) en El Soberbio, hecho por el cual su compañero Matías Lohn (27) fue condenado a prisión perpetua.
Ambos pertenecían a la Policía de Misiones cuando ocurrió el crimen, en noviembre del 2019, aunque ese día estaban de franco de servicio. Dijeron que persiguieron a Andrade por su relación con el contrabando y que dispararon porque él y sus acompañantes estaban armados.
Se comprobó científicamente que el arma utilizada para el crimen había sido la del condenado y también que se trató de un disparo a muy corta distancia, entre otros elementos contundentes. Fue una ejecución.
Boges estaba allí y por eso llegó a juicio acusado como partícipe necesario de homicidio calificado por ser integrante de una fuerza de seguridad y agravado por el uso de arma de fuego. Pero los jueces Francisco Aguirre, Horacio Paniagua y Jorge Villalba pusieron fin a los más de cuatro años de cárcel por el beneficio de la duda.
En este contexto, la novedad ahora es que esa condena absolutoria quedó firme y que el ¿ex? cabo quiere volver a la fuerza provincial a la que dedicó su vida. Cree, con el argumento sólido de la decisión de la Justicia, que es su derecho. «Es un trabajo que fue interrumpido por una imputación en la que no había ninguna prueba», remarcó a El Territorio su abogado, Gabriel Miranda, quien dijo que «realizó de forma perfecta su trabajo ese día».
Miranda confirmó que Boges «tiene serias intenciones de volver lo antes posible porque ama la profesión de policía», aunque fue reticente a dar detalles al respecto debido a los señalamientos y oposiciones que hay en El Soberbio – de donde es oriundo – respecto a su reincorporación. «Recibió muchos maltratos de personas que no quieren su bienestar, que se lo ha ganado porque estuvo preso de manera injusta».
Intervención del STJ
Boges no tendrá que enfrentar otra instancia judicial debido a que el fiscal Rodolfo Cáceres, quien llevó adelante la instrucción y también participó del juicio, decidió no apelar la decisión del Tribunal para que la sentencia sea revisada por el Superior Tribunal de Justicia. Ahora los tiempos están vencidos y no hay vuelta atrás.
El derrotero de Lohn es distinto, debido a que su defensa sí recurrió la prisión perpetua y por eso será analizada por el máximo órgano judicial de la provincia. Al respecto, diferentes fuentes del proceso confirmaron que los jueces sólo podrán ceñirse a los planteos expuestos en esa apelación, por lo que no pueden referirse al otro imputado que tuvo el proceso y que ahora es hombre libre.
Durante el juicio el fiscal Cáceres, quien no tenía ejercicio de los debates orales puesto que no es su función principal -algo que quedó expuesto en su escueto alegato-, había pedido prisión perpetua para ambos policías. Afirmó que «Lohn ejecutó a Andrade. Disparó sin ningún tipo de miramiento a la víctima ejecutándolo de un disparo» y que «Boges no hizo nada para evitarlo», señaló.
El encargado de la acusación se apoyó en el resultado de las pericias y subrayó que la víctima estaba desarmada. «Las armas (que los expolicías adjudicaron a Andrade) no estaban en el auto. Una fue encontrada a varios metros en la calle y otra sobre una pendiente de dos metros, lo que es muy sugestivo», marcó en función a la hipótesis de que esas armas de fuego habían sido plantadas.
Miranda atacó luego que más allá de eso el fiscal no hizo ninguna sola mención a la participación de su defendido y que no expuso ninguna prueba.
Qué dijo el Tribunal
En la sentencia, a la que este diario tuvo acceso, el juez Francisco Aguirre expresó en su voto que quedó claro que no hubo ningún enfrentamiento armado y que los únicos que portaban armas eran los imputados, al tiempo que remarcó que Lohn fue el único que la usó. «El concepto ‘enfrentamiento armado’ sólo puede entenderse en el sentido de ‘armado’, ‘inventado’, ‘fabricado’, falsamente para justificar su propia acción delictiva y convertir a la víctima en presuntos infractores a la ley penal», amplió.
El magistrado consideró que las armas y los delitos federales atribuidos a Andrade fueron una maniobra para modificar y justificar el escenario, remarcando en ese punto una inacción de la acusación al decir que esas conductas «por no haber sido sometidas a decisión de este tribunal no puede decidir al respecto por no haber sido investigadas oportunamente pese a que incluso el propio juez instructor y el fiscal así parecieran haberlo entendido».
Para Aguirre no hay dudas de la acción criminal de Lohn, pero sobre Boges expresó que no fueron presentadas las pruebas que acrediten que pudo haber evitado el hecho: «No puedo más que coincidir con su defensa en torno a que el Ministerio Público Fiscal al momento de realizar sus conclusiones finales no dijo nada relevante – en rigor no dijo prácticamente nada en relación a éste- en orden al supuesto aporte indispensable que había realizado Boges a la conducta delictiva de Lohn».
De todas formas se descartó la legítima defensa o el exceso de la misma justamente porque ello alcanzaría a los dos policías, remarcando que como corresponde la duda es en favor del imputado. «La parte acusadora no alcanzó a destruir el principio de inocencia, no logró probar de qué modo y a partir de qué actos el imputado realizó un aporte necesario a la conducta delictiva de su compañero, como exige la norma», precisó.
«Pareciera que el acusador público encaminó sus esfuerzos a acreditar su hipótesis en relación al imputado Lohn sin prácticamente – me remito al acta de debate y a los registros del video – reparar o detenerse en explicar el rol y las pruebas que sustentaban la acusación en relación a Fabio Boges. Sin embargo propuso que se lo condene a prisión perpetua», apuntaló en otro tramo.
La interpretación que inevitablemente surge con estos considerandos es que una condena a Boges no era posible debido a que el Ministerio Público Fiscal prácticamente no lo acusó. Por eso llama la atención que no se haya intentado dar vuelta ese evidente señalamiento.
«Daba órdenes y es tan culpable como Lohn»
«Como familia estamos sorprendidos por la injusticia del fallo. La condena a Lohn está perfecto, porque él mató a mi hermano; pero es injusto que hayan liberado a Boges porque él estaba junto, no hizo nada para evitar lo que pasó y después se calló la verdad», señaló luego de la sentencia Pablo Andrade, hermano de la víctima.
Incrédulo y sosteniendo la pancarta con la imagen de su hermano, la cual lo acompañó durante todas las jornadas de debate, insistió: «Para nosotros no hay dudas de la participación de Boges. Él fue promotor de todo lo que sucedió porque conocía en la zona, se crió y vive en El Soberbio, y era un policía viejo en comparación a Lohn, que había llegado joven desde Posadas a una zona caliente de frontera. Desde mi punto de vista, Boges le daba órdenes, por eso sostengo que es tan culpable como Lohn». Tal vez anticipando las intenciones de Boges, el hombre pidió entonces que no le devuelvan el trabajo de Policía. Casi al borde del llanto, opinó que su hermano «no puede descansar en paz», porque «Boges era el que conocía a mi hermano, conocía la zona y era el encargado del procedimiento aquel día. Se van a llevar a la tumba el secreto del homicidio porque ellos como acusados nunca dijeron la verdad».