Marianoff, que vive en Israel desde 2019, contó en diálogo con Carolina Amoroso que su familia y casi todos los amigos invitados —entre 25 y 30 familiares— ya habían viajado especialmente desde Argentina. El jueves pasado, hicieron una preboda, pero el sábado, cuando sonó la primera sirena en Tel Aviv, sintió que todo se venía abajo. “Fue un derrumbe total”, dijo. “Con la primera sirena, primero entendí que lo principal era explicarle a la gente qué hacer, qué no hacer, qué recaudos tomar”.
Para muchos de los invitados, era la primera vez en Israel. Para todos, la primera vez viviendo “una secuencia de tal magnitud, de una escala así”. El martes —la fecha original de la boda— Mijael estaba, en sus palabras, “derrumbado”. Fue entonces cuando su ahora esposa tomó la iniciativa. “Lior me dice, mirá, tenemos que casarnos de todos modos. Acá está tu gente, está mi gente, tenemos un rabino que nos case, podemos ir a un espacio seguro”.