El precio de los combustibles en Argentina continúa en alza y acumula cerca de un 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, con impacto directo en todos los surtidores del país. A pesar de las medidas de contención aplicadas por YPF y la postergación de impuestos, la tendencia ascendente se mantiene, aunque con una desaceleración en el ritmo de aumentos.
La suba de los combustibles en Argentina no se detiene y ya acumula casi un 23% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, según estadísticas privadas y relevamientos realizados en estaciones de servicio.
El incremento se sostiene pese a la política de contención de precios aplicada por YPF desde abril, que logró moderar el ritmo de subas, aunque no frenar la tendencia.
El rol del “buffer” de YPF
A partir del 1° de abril, YPF implementó un esquema de “buffer” de precios por 45 días, con el objetivo de limitar los aumentos mediante la absorción de pérdidas temporales. La estrategia contempla recuperar esos márgenes en el futuro si el precio internacional del crudo retrocede.