La actividad económica argentina registró en junio un crecimiento mensual de 0,8%, tras la caída de 0,6% de mayo, y acumuló una mejora de 1,9% durante el primer semestre de 2026. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el avance interanual fue de 2,7%, impulsado principalmente por la minería, la pesca y el sector agropecuario, aunque con desempeños dispares entre las distintas ramas de la economía.
La actividad económica experimentó un alza mensual de 0,8% en junio, revirtiendo la caída de 0,6% registrada en mayo, y acumuló una suba de 1,9% en el primer semestre de 2026. De acuerdo con el EMAE del Indec, el indicador también registró un incremento interanual de 2,7%.
Doce de los quince sectores que integran el EMAE mostraron crecimiento respecto del mismo mes de 2025. La pesca encabezó el avance con una suba interanual de 247,6%, seguida por la Explotación de minas y canteras, que aumentó 15,6%.
La minería fue el sector que más influyó en el alza del índice, seguida por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que creció 4,6%. Entre ambos sectores aportaron 1,1 puntos porcentuales al crecimiento interanual del índice.
En contraste, tres rubros registraron descensos frente a junio de 2025. Administración pública y defensa, junto con los planes de seguridad social de afiliación obligatoria, cayó 1,5%. Electricidad, gas y agua retrocedió 0,4%, mientras que Enseñanza bajó 0,1%. En conjunto, estos sectores restaron 0,1 puntos porcentuales al resultado interanual del EMAE.
El dato fue celebrado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien a través de su cuenta oficial de X destacó, entre otros aspectos, que “el indicador tendencia-ciclo, que permite analizar la dinámica subyacente del nivel de actividad al extraer el componente irregular, creció 0,2% mensual y acumuló 27 meses consecutivos de crecimiento, resultando el ciclo expansivo más largo desde el registrado entre junio de 2009 y agosto de 2011”.
El “serrucho” de la economía
Pese al buen resultado de junio, la economía continúa exhibiendo un comportamiento inestable, caracterizado por fluctuaciones mensuales que los especialistas identifican como un movimiento de “serrucho”.
Mientras segmentos como la energía y la minería mostraron fuertes tasas de crecimiento, la actividad en conjunto continúa expuesta a cambios constantes y señales mixtas. El escenario evidencia ritmos dispares: el agro, la minería y la energía presentan expansión, mientras que la industria y la construcción registran estancamiento.
Respecto de la estadística difundida este jueves por el Indec, el economista de Equilibra, Gonzalo Carrera, señaló que “tras 2 meses de caída, en junio la actividad se recuperó 0,8% mensual y 2,7% interanual, traccionada por sectores primarios”.
“En el desagregado, el crecimiento de minería/energía (0,4%) y pesca (arriba de 30% mensual) fue central para el crecimiento de la actividad total. Por tercer mes al hilo, los sectores no primarios volvieron a caer. Fue un mes de recuperación para la intermediación financiera (2,1%) y la industria (1,0% mensual); pero construcción y comercio continuaron cayendo (-1%)”, sumó Carrera.
Por su parte, Sergio González, jefe de Asset Management en Cohen Aliados Financieros, coincidió parcialmente al identificar a los sectores primarios, principalmente la minería y el agro, como los motores del crecimiento. Entre ambos segmentos explicaron 1,08 de los 2,69 puntos porcentuales de avance interanual del EMAE, equivalente al 40% del crecimiento total.
González señaló, además, que Construcción, Comercio e Industria crecieron, pero “muy por detrás”, y puso el foco en las dos velocidades que caracterizan a la actividad económica. “La diferencia importa porque los rezagados son justamente los sectores intensivos en mano de obra: industria, construcción y comercio concentran el grueso del empleo privado registrado, mientras que la minería es intensiva en capital y genera relativamente pocos puestos por unidad de producto”, analizó.
Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, detalló que “el promedio del segundo trimestre quedó 0,9% abajo respecto del primer trimestre y junio quedó 1,2% abajo de diciembre de 2025”. “La serie original registró un alza interanual de +2,7% y la primera mitad del año promedió un alza de +1,9% interanual. Con lo cual, se confirma un arranque de 2026 con un dinamismo bien por debajo del esperado”, añadió.
Las medidas que espera el Gobierno
El equipo económico espera que durante los próximos meses la economía logre crecer de manera sostenida a partir de tres iniciativas centrales: la reforma laboral, la Inocencia Fiscal y la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales.
De esas tres iniciativas, únicamente la concesión de rutas avanzó de acuerdo con lo previsto por el Gobierno.
Si bien tanto la reforma laboral como la Inocencia Fiscal recibieron aprobación parlamentaria, la implementación de medidas como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) fue postergada por motivos fiscales. En paralelo, el oficialismo planea presentar un nuevo proyecto de Inocencia Fiscal con el objetivo de corregir las deficiencias detectadas en la normativa vigente.
Las proyecciones para 2026
Las estimaciones de bancos y consultoras relevadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) habían proyectado que el Producto Interno Bruto (PIB), considerando los efectos estacionales, se habría reducido 0,4% durante el segundo trimestre del año.
Para los dos trimestres siguientes de 2026, los analistas estimaron un crecimiento de 1,0% en cada período.
En cuanto al promedio de las proyecciones para todo 2026, el crecimiento del PIB real se ubica en 2,7%, mientras que el grupo de las diez consultoras con mejores pronósticos anticipa una expansión de 2,6%.
En tanto, el Banco Mundial pronosticó un crecimiento de 3,6% para la economía argentina en 2026, de acuerdo con el informe Perspectivas Económicas Mundiales, difundido en junio. El organismo recortó las proyecciones para este año y también redujo su previsión para 2027, para cuando espera un incremento del PIB de 3,7%.
Estas proyecciones quedaron por debajo de las publicadas en enero y forman parte de una revisión general que afectó a diversas economías. El informe atribuyó los cambios al impacto del conflicto en Medio Oriente, que generó mayor incertidumbre, incrementó los precios de la energía y sumó presiones inflacionarias.
Pese al recorte, las perspectivas para la Argentina se mantuvieron por encima de las estimaciones de crecimiento global y de América Latina y el Caribe. El Banco Mundial también anticipó que la economía argentina avanzará 3,5% en 2028, el año posterior a las elecciones presidenciales programadas para 2027