Carina Andrea Candelas, de 56 años, fue sorprendida por el agresor en el local de la zona céntrica. El atacante escapó hacia su departamento, donde la Policía lo detuvo tras amenazar con quitarse la vida. Vecinos y compañeras manifestaron su consternación.
Una jornada de profundo dolor y consternación conmovió al centro de Rosario. El agresor irrumpió por la mañana en la farmacia donde trabajaba su expareja, la encerró en el sector de depósito y la asesinó a puñaladas. A pesar de los intentos de auxilio de sus compañeras y de la asistencia médica, la víctima falleció en el lugar debido a la gravedad de las heridas.
El atacante escapó en auto hacia su domicilio, donde la Policía logró reducirlo y detenerlo cuando intentaba refugiarse en el edificio.
El trágico hecho ocurrió cerca de las 9.30 en un local de la cadena Marketing Farm, ubicado en la esquina de Dorrego y Zeballos. La víctima, identificada como Carina Andrea Candelas, de 56 años, se desempeñaba como encargada del comercio y era una persona muy querida por los clientes del barrio.
De acuerdo con las primeras informaciones del caso, el agresor, identificado como Martín B., de 55 años, ingresó de forma imprevista y la llevó por la fuerza hacia la parte trasera del establecimiento.
Los testigos del ataque relataron las escenas de desesperación que se vivieron en esos minutos dentro del comercio. Una de las empleadas le detalló a los vecinos cómo se desencadenó la agresión: “Estaba atendiendo a otra chica, cuando entró un hombre de buzo y campera gris y la metió en un cuartito. Ella empezó a gritar auxilio y él salió corriendo”.
Tras perpetrar el femicidio, el atacante abandonó el local a toda velocidad a bordo de un Citroën Elysée azul. En la vereda de la farmacia, la desesperación de las trabajadoras era total. Un testigo que presenció la secuencia describió el momento posterior al escape: “El atacante llegó en un Citroën Elysée azul, entró rápidamente a la familia y minutos después salió corriendo y se fue a gran velocidad”.
Detrás del sospechoso, las empleadas intentaron buscar asistencia de forma desesperada mientras gritaban pidiendo ayuda y solicitaban sábanas para cubrir las heridas de la encargada.
La detención del asesino
La Policía de Santa Fe inició un rápido operativo cerrojo que permitió localizar el vehículo del sospechoso estacionado en la vereda de un edificio de departamentos ubicado en Colón al 200, en el barrio República de la Sexta. Los efectivos ingresaron al hall y acorralaron al agresor, quien intentó resistirse y amenazó con quitarse la vida con una botella que llevaba en la mano. Finalmente, los agentes lo redujeron cuando intentaba entrar al ascensor para subir a su vivienda.
En el barrio, la noticia causó un impacto inmediato. Quienes conocían a la víctima explicaron que el hostigamiento por parte de su expareja era constante y que la situación se había vuelto insostenible en el último tiempo. Allegados a la trabajadora señalaron que el hombre la perseguía de forma permanente y “la estaba volviendo loca”.
Una vecina de la zona expresó la tristeza de la comunidad frente a la sucursal que debió cerrar sus puertas y colgar un cartel de duelo. La mujer recordó la trayectoria de la víctima en el comercio de cercanía: “No estaba en sus cabales, pero nunca se me ocurrió que podría hacer algo así. Estamos todos consternados. Hace muchos años que la farmacia funciona acá y Carina era muy conocida en el barrio. Se que una de las compañeras intentó detener el ataque, pero no pudo”.
La investigación del femicidio quedó a cargo de la fiscal María Laura Riccardo, integrante de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva de Rosario. En las próximas horas, la funcionaria judicial formalizará la imputación contra el detenido por el homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.