Plan de créditos hipotecarios: cómo es el programa que anunció el Gobierno y quiénes pueden acceder

Dia uno
Dia uno

El Gobierno presentó un programa de licitación de plazos fijos por un total de $2 billones, financiado con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, con el objetivo de ampliar el crédito hipotecario destinado a primera vivienda. El esquema contempla depósitos en pesos ajustados por UVA más un spread, licitaciones de $200.000 millones, plazos de colocación de uno y cinco años y condiciones específicas para los préstamos que otorguen los bancos, como una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un tope de 150.000 UVA por crédito.

El Gobierno presentó un instrumento destinado a extender el plazo del fondeo disponible para los bancos y facilitar así una mayor oferta de préstamos para vivienda. La explicación pública del mecanismo estuvo a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, y del director general de Inversiones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), Juan Cruz Micele, durante una conferencia de prensa centrada en el funcionamiento del programa.

El mecanismo consiste en la licitación de dinero del FGS de la Anses para constituir depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más un spread. Esos fondos tendrán un destino específico: financiar créditos hipotecarios para personas humanas destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.

El programa tendrá un monto total de $2 billones y cada licitación será por $200.000 millones. Según se informó, la primera subasta de depósitos del FGS será la semana que viene. El esquema se organizará mediante licitaciones transparentes entre bancos, con plazos de colocación más extensos que los habituales en el sistema financiero argentino.

Caputo explicó que la iniciativa busca resolver uno de los principales problemas que enfrentan las entidades financieras al momento de otorgar créditos para vivienda: el descalce entre el plazo de los depósitos y el de los préstamos hipotecarios.

Según explicó el ministro, los créditos hipotecarios suelen extenderse durante 15, 20, 25 o 30 años, mientras que una parte importante del fondeo bancario se concentra en depósitos de muy corto plazo, desde cuentas a la vista hasta plazos fijos de aproximadamente 30 días.

Por qué el Gobierno impulsó el mecanismo

Durante la presentación, Caputo sostuvo que el crédito hipotecario registró crecimiento en la Argentina, aunque todavía representa una proporción reducida del producto.

Según detalló, el stock de créditos hipotecarios en el país apenas alcanzó el 2% del producto, mientras que en Chile rondó el 27% y en Estados Unidos llegó al 50% e incluso al 75% en otros períodos.

El ministro utilizó esas cifras para dimensionar el atraso relativo del mercado argentino y vinculó esa situación con la falta de ahorro de largo plazo y con la necesidad de contar con un mercado de capitales más profundo.

En ese contexto, el programa fue presentado como una herramienta para extender los vencimientos del fondeo bancario y permitir que las entidades puedan aumentar el volumen de préstamos destinados a vivienda.

La lógica oficial contempla que el FGS ya tiene entre sus funciones la colocación de plazos fijos en bancos, pero que el nuevo esquema permitirá extender esos depósitos a plazos de entre uno y cinco años.

Los bancos competirán en licitaciones para captar esos fondos y, una vez adjudicados, deberán destinarlos a créditos hipotecarios para primera vivienda. A su vez, las entidades estarán sujetas a condiciones específicas de tasa, plazo y monto máximo por préstamo.

Cómo serán los tramos de las licitaciones

El programa tendrá dos segmentos, cada uno con un plazo y una tasa mínima para los depósitos que recibirán los bancos.

Tramo 1:

  • Plazo: 1 año.
  • Tasa: UVA + un spread mínimo de 2,50%.

Tramo 2:

  • Plazo: 5 años.
  • Tasa: UVA + un spread mínimo de 4,50%.

Caputo aclaró que esas tasas representan los valores mínimos establecidos para las licitaciones del FGS. Por lo tanto, los bancos podrán competir presentando ofertas superiores si buscan captar los fondos durante una determinada ronda.

El programa también establece un límite a la concentración de los recursos. Cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del monto total de cada licitación. Como cada llamado será por $200.000 millones, ese porcentaje funcionará como tope para cada ronda de adjudicación

Share this Article