A través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, el Ejecutivo busca resolver el descalce de plazos de las entidades financieras. El programa apunta a beneficiar a unas 18.000 familias con préstamos a un plazo mínimo de 15 años y tasas topeadas.
El Gobierno nacional presentó un programa de licitación de plazos fijos con destino a crédito hipotecario por un monto total de 2 billones de pesos. La iniciativa busca que las familias argentinas que sueñan con el techo propio encuentren una oferta de financiamiento más amplia y accesible en las entidades bancarias. El mecanismo utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para colocarlos a mediano y largo plazo, lo que resolverá una de las principales trabas que manifestaban los bancos al momento de prestar para vivienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que el stock de créditos hipotecarios en el país apenas llegó a dos puntos del producto bruto interno, una cifra muy lejana a la de otros mercados de la región. El funcionario vinculó ese atraso con la falta de ahorro de largo plazo y de un mercado de capitales más profundo. Caputo fue claro al explicar el nudo del problema que enfrentan las entidades: “Los créditos hipotecarios suelen ir a 15, 20, 25 o 30 años, mientras que buena parte del fondeo bancario se concentra en depósitos de muy corto plazo”.
Para solucionar este descalce, el FGS subastará fondos entre los bancos en licitaciones de 200.000 millones de pesos, con una primera convocatoria programada para la próxima semana. El dinero se colocará en depósitos ajustables por UVA más un spread, con dos tramos de vencimiento: a un año, con una tasa mínima de UVA más 2,50%, y a cinco años, con un piso de UVA más 4,50%. Las entidades financieras que resulten adjudicatarias tendrán la obligación de volcar esos recursos exclusivamente a préstamos para adquisición, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda en un plazo máximo de 90 días corridos.
Las condiciones para los tomadores y el valor de la cuota
El programa establece un marco estricto para proteger al usuario. Las entidades financieras no podrán cobrar una tasa de interés que supere el tope de UVA más 7,50%. Además, los créditos deberán otorgarse a un plazo mínimo de 15 años y tendrán un monto máximo por solicitante de 150.000 UVA, lo que equivale a unos 200.000 dólares.
Durante la presentación, el equipo económico compartió una simulación para un caso tipo de una propiedad valuada en 106.667 dólares. Bajo el supuesto de que el banco financie el 75% del inmueble, el tomador recibiría un préstamo de 80.000 dólares, equivalente a unos 120.920.000 pesos. Con una tasa del UVA más 7% y a un plazo de 25 años, la cuota inicial se ubicaría en 865.098 pesos. El ministro remarcó que, considerando una relación cuota-ingreso del 25%, el ingreso neto familiar requerido sería de 3.460.391 pesos. Con estos números, Caputo estimó que, con un ingreso neto promedio de 1,8 millones de pesos, “una pareja joven con los dos salarios podría acceder al crédito”.
Por su parte, el director general de Inversiones del FGS, Juan Cruz Micele, destacó el impacto que tendrá la inyección de estos recursos en el mercado inmobiliario actual, que hoy se mueve con unos 300.000 millones de pesos mensuales. El funcionario enfatizó que el organismo trabajó durante varios meses con Capital Humano y con el Ministerio de Economía en la búsqueda de una alternativa para el mercado hipotecario. Respecto del rol de la institución, Micele precisó: “El FGS tiene como mandato principal la rentabilidad y la seguridad, y como objetivo secundario la promoción de la macroeconomía”.
Finalmente, el director del fondo previsional ponderó el crecimiento de la cartera bajo la actual administración y concluyó:
“Al asumir el presidente Javier Milei, el FGS tenía 30.000 millones de dólares en activos y hoy tiene 80.000 millones, con un incremento superior al 160%”.