El Gobierno nacional accedió a modificar el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional luego de las observaciones formuladas por la administración estadounidense. El diplomático norteamericano destacó la sintonía bilateral pero advirtió que cuidan los intereses de sus empresas.
El presidente Javier Milei encabezó este viernes una reunión de más de una hora en la Casa Rosada con el vicesecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau. El encuentro se dio en el marco de las negociaciones para reformar el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, luego de que las autoridades norteamericanas expresaran objeciones sobre el alcance original de las sanciones previstas para las petroleras que operan en las islas Malvinas.
Durante la jornada previa, la diplomacia de la gestión estadounidense aclaró su postura respecto al debate parlamentario en la Argentina. Landau fue tajante respecto de la atención que prestan al texto normativo: “Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo”.
La preocupación de la administración de Donald Trump se centraba en que el régimen sancionatorio inicial alcanzaba no solo a las firmas operadoras directas, sino también a filiales, accionistas y proveedores. Frente a esto, los representantes del oficialismo nacional prometieron modificar el articulado en la Cámara de Diputados para limitar las penalidades exclusivamente a las operadoras e inversores directos, lo que exime a los fondos de inversión indirectos.
Acompañado por el canciller Pablo Quirno y el embajador Peter Lamelas, entre otros funcionarios, el representante norteamericano celebró el estado de las relaciones bilaterales y remarcó la cercanía ideológica entre ambas gestiones. Landau definió el vínculo actual con una contundente afirmación: “No hay otro país en todo el mundo con el que Estados Unidos esté tan alineado”.
Fondos para seguridad y el debate por el Comité de la ONU
En el marco de la visita, las delegaciones ratificaron acuerdos de financiamiento en materia de seguridad regional e infraestructura. Los diplomáticos anunciaron una partida de 13 millones de dólares para programas contra el narcotráfico, fondos para el Pacto para la Protección de la Infancia y un aporte no reembolsable de 15 millones de dólares destinado a un centro de operaciones de ciberseguridad.
Al ser consultado sobre las restricciones de ingreso a su país para determinados perfiles políticos o judiciales, el vicesecretario apeló al tono firme que lo caracteriza: “Por algo me llaman el quitavisas”. Y completó la idea tras señalar: “No queremos invitar como huéspedes a nuestro país a personas que amenazan la seguridad de nuestro país”.
Por otro lado, la delegación norteamericana defendió la propuesta de disolver el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, donde la diplomacia argentina expone históricamente el reclamo de soberanía sobre los archipiélagos del Atlántico Sur. Sobre este punto, el funcionario estadounidense buscó desvincular la iniciativa de la cuestión Malvinas: “El comité, a través de los años, ha tomado posiciones bastante radicales en ciertos temas contra Estados Unidos, el caso de Puerto Rico y otros temas”.
Frente a esta postura, los referentes de la Cancillería argentina remarcaron que la ratificación de la soberanía sobre las islas es un principio inmodificable para el Estado nacional y que la eventual reestructuración de los organismos internacionales no alterará el reclamo imprescriptible