El Gobierno evalúa otorgar un nuevo bono a jubilados y pensionados ante la aceleración de los precios y la pérdida de poder adquisitivo, como sucedió en marzo y abril.
El Gabinete económico analizó la iniciativa en medio del complejo escenario para el país por la crisis y la segunda ola de coronavirus. En abril y mayo ya había otorgado dos bonos de 1.500 pesos cada uno, en procura de “ganarle” a la inflación.
Fuentes de la administración de Alberto Fernández insistieron en que el “objetivo” es que quienes perciben la mínima “sean los primeros beneficiados”. Aclararon que no sólo se mira a ese sector, sino también a los asalariados, que también son castigados por la suba de precios.