En lo que va de julio, 80 familias misioneras sufrieron la pérdida de un ser querido como consecuencia del COVID-19. Ya nadie en el mundo descree de la ferocidad de este virus y sus variantes que provocaron desde el inicio de esta pandemia más de 4 millones de fallecidos y cerca de 187,5 millones de personas infectadas.
En estos primeros 19 días de julio, murieron en los hospitales y sanatorios de la provincia 80 personas con COVID-19. Y el 74% de esos pacientes no estaban vacunados contra el coronavirus pese a que más de la mitad (el 56%) ya superaba los 60 años y padecía comorbilidades. El caso más emblemático fue el de una mujer de 103 años sin vacunar, pese a que sufría diabetes, una de las tres comorbilidades (además de la hipertensión y la obesidad) que hacen más vulnerables a las personas ante las formas graves de la enfermedad.
El 33,3% de los fallecidos sin vacunación tenía entre 40 a 59 años y el 11% restante entre 39 y 20 años.