Se indica que se trata de una antigua problemática que vuelve a estar en agenda productiva y política de la provincia en la actualidad.
Los ganaderos reconocen que esto no es algo nuevo, pero advierten que en los últimos meses la cuestión alcanzó un nivel de organización que obligó a encender las alarmas.
No obstante, siguen apostando a trabajar fuertemente en ganadería, tal como se señaló desde Bernardo de Irigoyen, localidad del norte misionero que impulsa la conformación de un polo ganadero junto a San Antonio y Pozo Azul.
Sin embargo, para ello, se advierte la necesidad de un plan integral de seguridad, para que los productores puedan invertir y trabajar con esta actividad sin miedo a sufrir constantemente delitos.