El joven de 17 años fue agredido por un grupo de al menos diez personas en la localidad de Vista Alegre Sur, Neuquén. Su madre denunció la inacción policial y convocó a una marcha para exigir la detención de los agresores.
Un adolescente de la localidad de Vista Alegre Sur, en Neuquén, pelea por su vida en el hospital Castro Rendón tras sufrir una brutal agresión por parte de una patota. El hecho ocurrió en el playón deportivo del barrio Ruca Luhé, cuando un joven acompañado por dos mujeres amenazó a la víctima y comenzó a arrojarle piedras, una situación que escaló rápidamente con la llegada de más familiares del agresor.
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Los atacantes persiguieron al adolescente hasta el patio de su propia vivienda. En ese lugar lo golpearon en distintas partes del cuerpo y le dieron un fuerte impacto en el cráneo con un bloque de construcción. La intervención de un vecino del barrio logró frenar la golpiza y provocó la huida de los agresores, lo que permitió el traslado de la víctima en un vehículo particular hacia el centro de salud de la capital provincial.
Jorgelina, la madre del joven agredido, realizó la denuncia correspondiente en la Comisaría N°49 y manifestó su desesperación ante la falta de avances en la investigación judicial, que por el momento solo tiene a un sospechoso notificado. La mujer describió el delicado estado de salud de su hijo: “Terminó golpeado de un ladrillazo en la cabeza, a mi niño lo tengo en terapia”.
La familia del adolescente apuntó contra el entorno de los agresores y señaló que no se trata de un hecho aislado en la zona. La madre del joven aseguró que la convivencia en el barrio se volvió insostenible por el accionar de este grupo: “Hace una semana ya y no he recibido respuestas de si estas personas están presas, no es la primera vez que amenazan y golpean”.
Para visibilizar el reclamo y exigir respuestas concretas a las autoridades de la Fiscalía de Actuación Genérica, la familia convocó a una movilización comunitaria en la Plaza Susana Teixé. Jorgelina remarcó la necesidad de contar con el apoyo de la comunidad y de las fuerzas de seguridad: “Estoy pidiendo justicia por él, necesito que la Justicia y la Policía nos ayude”.
Antes de sufrir el ataque, el joven ayudaba activamente a su madre en las obras de construcción y planificaba su futuro deportivo en la región. La mujer recordó los proyectos que quedaron suspendidos debido a la internación: “Mi niño tenía sueños de boxear, su equipo de fútbol lo espera, yo quiero tranquilidad para mi hijo y para mi pueblo”.