Luego de su regreso de la cumbre del G20 en Estados Unidos, el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el que respondió con firmeza a los cuestionamientos planteados por la Unión Industrial Argentina (UIA) en el Día de la Industria. Durante su disertación, el funcionario defendió de manera categórica la orientación del programa económico, desestimó las duras declaraciones del vicepresidente de la entidad fabril, Guillermo Moretti, y advirtió que el proceso de reconversión llevará tiempo, reconociendo además que en dos años aún habrá sectores que tendrán dificultades para llegar a fin de mes.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reapareció en el ámbito público tras participar de la cumbre del G20 en Estados Unidos. Durante su intervención en el evento “Vientos de Cambio: Avanza la Libertad en Argentina y las Américas”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso, el titular de la cartera económica le salió al cruce a los dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), quienes en la mañana de este miércoles habían manifestado su preocupación por la recesión, la presión tributaria y la pérdida de puestos de trabajo.
Frente a los planteos de los industriales, Caputo fijó la postura oficial y aseveró: “Yo respeto la opinión de todos. El camino en el que estamos es el correcto. Estamos en un proceso de reconversión. Y por supuesto, en ese proceso cada uno defiende sus intereses. El mío como ministro es defender el interés de todos los argentinos, no el de algunos empresarios o el de alguien en particular. Entiendo perfectamente todo, pero nosotros vamos por lo que es moralmente justo”.
El ministro refutó de forma directa las duras declaraciones previas de Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA, quien al analizar la situación fabril había criticado la gestión del gobierno de Javier Milei expresando: “Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica”. Además, Moretti lanzó un ataque directo hacia la figura del jefe de Hacienda: “Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”.
Al respecto, Caputo rechazó que la visión expresada por la cúpula de la UIA sea compartida de manera unánime por todo el entramado manufacturero. “El feedback de las industrias no es el que dijo hoy el vice de la UIA. Todo lo contrario, dicen que es momento de reconvertirse, de invertir y que como todo momento de cambio genera reacción. Nosotros creemos que es positiva. Cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera, pero nosotros tenemos que hacer lo que nos parece más justo para la sociedad. Entre las potencias del G20 nos ponen como el ejemplo a seguir”, argumentó.
Las perspectivas del programa económico
Durante su exposición, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante al proyectar los plazos y los efectos sociales del plan del Gobierno. En un diagnóstico crudo sobre la realidad social y la marcha económica, reconoció que “dentro de dos años aún va a haber gente que no va a llegar a fin de mes”, e insistió sobre los límites de la intervención estatal en la reactivación: “Yo no puedo hacer magia”.
Asimismo, justificó la disparidad en la recuperación de los diferentes rubros de la producción. “El modelo anterior no es el que funciona. En este modelo se crece en dos velocidades. No es algo negativo. Es algo obvio. Estamos liberando recursos de un sector que antes estaba oprimido. Hoy son los que le permite al resto de la economía que existan las condiciones para tener financiamiento, planificación e inversión”, puntualizó.
La previa en Malvinas Argentinas sin presencia del Gabinete
El cruce de Caputo se dio como respuesta directa a lo acontecido por la mañana durante la conmemoración formal del Día de la Industria, desarrollada en la planta del laboratorio Elea Phoenix, ubicada en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas. El acto de la UIA se caracterizó por la ausencia de funcionarios de primer nivel del Poder Ejecutivo y por una agenda centrada en los principales problemas que aquejan a la producción, tales como la carga tributaria, la caída de la actividad, la morosidad creciente y las condiciones de competitividad.
En la apertura del acto central, el presidente de la entidad fabril, Martín Rappallini, marcó distancia de las autoridades al señalar: “Esto es la economia real. Es importante venir a las plantas productivas del país”.
A lo largo de su exposición, Rappallini buscó bajar la tensión institucional, aunque mantuvo el reclamo por las condiciones de producción: “Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática”, concluyó.