Crimen y misterio: el casero del asesinado Marcelo Longhi se negó a declarar ante la Justicia y seguirá preso

Dia uno
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Ramón Flores, empleado en el campo donde habría sido cometido el homicidio, fue atrapado la semana pasada en Chaco; el amigo y socio de la víctima, Pablo Javier Achard, también está detenido por este caso

El casero del campo que alquilaba el exrugbier y presidente del Club Municipalidad de Vicente López (VILO), Marcelo Longhi, asesinado el 13 de enero último en la ciudad de Luján, se negó a declarar ante la fiscal de la causa y seguirá detenido, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

Se trata de Ramón Roberto Flores, de 40 años, quien ayer fue trasladado desde Chaco, donde lo habían capturado la semana pasada, a la provincia de Buenos Aires para ser indagado por la fiscal Mariana Suárez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°9 de Luján.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el acusado se negó a declarar, tras lo cual, seguirá detenido por el delito de “homicidio simple”, mientras se resuelve su situación procesal.

Flores, al que conocían como “Javier”, fue apresado el martes pasado cuando caminaba por la localidad de Barranqueras, en el sudoeste chaqueño, mientras que cuatro días antes había sido detenido Pablo Javier Achard, de 44 años, amigo y socio de Longhi.

Detención del socio de Marcelo Jorge Longhi
Detención del socio de Marcelo Jorge Longhi

Según las fuentes, Flores había sido declarado en rebeldía por la Justicia de Chaco -de donde es oriundo- luego de que no se presentara en una causa por “tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego”, por lo que se dictó una orden de detención. Justo antes de ser capturado, dio una entrevista a un medio chaqueño en la que afirmó ser “inocente” del asesinato de su patrón.

”Siento que soy un perejil. Estoy seguro de que las cosas que dicen no pasaron ahí. Mi patrón [Achard] y yo no tenemos nada que ver”, dijo el acusado, en diálogo con el medio MásContenidos.Net, de Chaco.

Según Flores, él ya pensaba viajar a Chaco para anotar a su hija recién nacida y contó que en el campo “tenía miedo” porque “estaba solo”.

“Yo no vine prófugo al Chaco. Vine en la camioneta del patrón Pablo. Le dije que me trajera porque tenía miedo”, indicó.

El casero relató que no le había llegado ninguna citación de la Justicia y que su abogado estaba intentando interiorizarse del expediente para establecer los pasos a seguir.

Luego, Flores expresó que tras el crimen declaró durante seis horas ante la policía bonaerense, a la que le dijo que Longhi, de 59 años, “mantenía una relación con la esposa de un comisario, de un abogado y con una chica del club”.

“Dos noches antes de que venga al Chaco unas personas quisieron entrar en la casa del campo. Como tenemos escopetas, saqué una por la ventana y tiré dos tiros al aire. No sé si querían hacerme algo o robar”, denunció.

El hombre también dijo que el campo era alquilado por Longhi y Achard, a quienes solo vio una vez en un hotel de la ciudad chaqueña de Resistencia cuando lo fueron a contratar, recomendado por un amigo que trabajaba en Buenos Aires. “Me llevaron como casero, cuidaba la casa y los animales; ese fue el trato. Yo trabajaba para los dos”, añadió.

La camioneta en la cual fue hallado el cuerpo de Marcelo Longhi
La camioneta en la cual fue hallado el cuerpo de Marcelo Longhi

El caso

Longhi fue hallado asesinado a golpes y con el cuello quebrado el 13 de enero en la caja de su camioneta Ford Ranger detenida entre unos pastizales, a unos 15 metros de un camino rural que se cruza con la ruta provincial 47, en el acceso al paraje La Choza, en el límite entre Luján y General Las Heras, en el noroeste del Gran Buenos Aires.

Los pesquisas determinaron que adentro de la camioneta estaba el teléfono celular de la víctima, mientras que en proximidades del puente del arroyo La Choza, a un kilómetro del lugar del hallazgo de la camioneta, se detectaron huellas de arrastre.

Inicialmente, los investigadores creyeron que Longhi había salido a las 13.35 de ese día de su campo, ubicado en la localidad de Tomas Jofré, rumbo a Navarro con 180.000 pesos con los que tenía previsto comprar dos novillos, aunque las pruebas científicas derivaron esa pista, según los informantes.

El giro en la investigación surgió de un informe médico legista clave que determinó que la víctima no pudo haber salido con vida de su campo de Tomas Jofré el mediodía del 13 de enero, como se creyó en un primer momento.

Según el abogado querellante Alejandro Broitman, una de las pruebas contundentes para imputar a Achard y Flores consistió en que “el horario del deceso de Marcelo Longhi no va más allá de las 13 horas”, por lo que “la fiscal estima que murió en el campo” de Tomás Jofré, de donde el socio de la víctima dijo que lo vio salir a las 13.35 del día en que fue hallado muerto.

Además, el letrado dijo que se “encontraron entre el calzoncillo y el pantalón de Marcelo hojas de eucalipto que no había en la zona donde se encontró la camioneta (con su cuerpo) y sí en el campo, donde el suelo estaba lleno de hojas de eucalipto”.

Tras la detención de Achard, se allanó su domicilio, donde se secuestró una pistola calibre 9 milímetros con la documentación vencida, 27 municiones y dos teléfonos celulares del imputado.LA NACION

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