El mercado interno de la carne vacuna atraviesa un escenario cada vez más desafiante, con una retracción sostenida de la demanda que vuelve a poner en evidencia el impacto de los precios y la pérdida de capacidad de compra sobre uno de los alimentos centrales de la dieta argentina, según el informe de la cámara del sector correspondiente a julio.
El consumo de carne vacuna en la Argentina profundizó su caída y alcanzó en julio uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. El dato surge del último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), que muestra una fuerte retracción del mercado interno, al mismo tiempo que aumentan las exportaciones y cae la faena.
El consumo por habitante, calculado sobre el promedio móvil de los últimos 12 meses, se ubicó en julio en 46,3 kilos anuales por persona, un 9,4% menos que en el mismo mes de 2025, cuando alcanzaba los 51,1 kilos. En términos concretos, cada argentino consumió 4,8 kilos menos de carne vacuna que un año atrás. El registro representa el nivel más bajo para julio en más de dos décadas.
La caída también se refleja en el volumen total destinado al mercado doméstico. Entre enero y julio de 2026, el consumo alcanzó 1,202 millones de toneladas res con hueso, unas 163.400 toneladas menos que en igual período del año pasado. La disminución fue del 12% interanual.