La X Brigada Mecanizada, asentada en la provincia de La Pampa, se consolidó como el principal núcleo de modernización del Ejército Argentino. En el marco de la conmemoración del Día de la Infantería, la unidad exhibió sus nuevas capacidades operativas, que combinan tecnología de punta con un fuerte adiestramiento del personal. El jefe de la Fuerza, teniente general Oscar Santiago Zarich, supervisó las maniobras y remarcó que la incorporación de drones, vehículos no tripulados, sistemas de geolocalización y sensores avanzados exige un nuevo perfil de combatiente.
A pesar del fuerte impacto tecnológico, el Ejercito Argentino y los mandos militares coincidieron en que el factor humano sigue siendo el eje de la defensa nacional. El teniente general Zarich destacó la profunda transformación que atraviesa la fuerza para adaptarse a un campo de batalla cada vez más complejo, aunque advirtió que la instrucción diaria continúa siendo fundamental para la supervivencia. El jefe militar subrayó que la tecnología no reemplaza al combatiente, especialmente porque, incluso en un entorno de alta complejidad, el combate cercano depende de la preparación, la disciplina y la capacidad de adaptación en el terreno.
El comandante de la X Brigada Mecanizada, general de brigada Julio César Buoniconto, explicó las ventajas geográficas de la región para el despliegue de estas unidades: “Es un escenario extraordinario para adiestrar y proyectar una fuerza moderna, móvil y preparada para operar en grandes distancias”. Para el general, la evolución técnica no altera los valores fundamentales de la institución: “La Infantería cambia sus medios y sus procedimientos, y adquiere nuevas capacidades, pero conserva aquello que nunca se puede modificar: el espíritu de servicio, el valor, la disciplina, la camaradería y la voluntad de cumplir la misión”.
El equipamiento de la brigada sumó potencia con la llegada de los vehículos de combate Stryker, una plataforma blindada de tracción 8×8 diseñada para transportar y proteger a los infantes. Tras recibir casi una decena de estas unidades, el Ejército avanzó en un acuerdo para incorporar otros 235 vehículos provenientes de Estados Unidos a través del programa Foreign Military Sales. Estas unidades de 19 toneladas pueden trasladar a 11 efectivos y cuentan con estaciones de armamento remoto que operan ametralladoras de 12,7 milímetros y lanzagranadas de 40 milímetros sin exponer a la tripulación.
Buoniconto detalló el sentido de estas incorporaciones y rechazó la idea de que las máquinas desplacen a los hombres: “Estamos utilizando tecnología para que el soldado tenga mejores posibilidades de sobrevivir, de desplazarse, de observar, de decidir y de combatir”. En ese sentido, el comandante definió las exigencias para el personal de la fuerza: “El soldado del siglo XXI tiene que ser, ante todo, un soldado integral”. Según su visión, el combatiente actual debe combinar las condiciones tradicionales con conocimientos técnicos para interpretar información y operar sistemas de comunicaciones complejos: “Necesitamos soldados técnicamente competentes, pero también hombres y mujeres con carácter, iniciativa, responsabilidad, espíritu de equipo y un profundo sentido del deber”.
La otra gran novedad en el terreno pampeano es el funcionamiento de la nueva Compañía de Sistemas Remotamente Tripulados Multipropósito. Esta unidad especial opera con drones de alta gama como los DJI Matrice 400 y los Axisflying C35V3, que permiten realizar tareas de vigilancia, reconocimiento y obtención de datos en tiempo real sin arriesgar vidas en la primera línea. La estructura de la compañía integra a personal de infantería con especialistas en comunicaciones para coordinar las maniobras terrestres con el control del espectro electromagnético.
Desde la X Brigada explicaron que el verdadero reto militar excede la compra de los aparatos y se centra en la formación de los operadores, quienes entrenan diariamente en pistas diseñadas para vuelos en espacios confinados y navegación a larga distancia bajo condiciones de guerra electrónica. Los instructores señalaron que el objetivo final es consolidar la doctrina de toma de decisiones en tiempo récord. En las filas de la brigada el concepto rector es claro: “La autonomía cognitiva del operador en el último metro del terreno se convierte en el factor crítico”.