En paralelo, el gobierno británico insistió por diferentes canales para que Estados Unidos reconozca el resultado del referéndum de 2013 en las Islas, principal argumento británico para evitar discutir la soberanía. Ese planteo, sin embargo, no prosperó.
En este escenario, desde el regreso deDonald Trump a la Casa Blanca —según pudo saber TN— creció la expectativa en la administración de Javier Milei de obtener algún tipo de respaldo de Washington. Se trata, de todos modos, de una aspiración más simbólica que concreta.