Es el peor momento para ser un hincha apasionado de Argentina.
Los hinchas argentinos, para quienes el fútbol puede llegar a ser una obsesión, siempre han acudido en masa a las Copas Mundiales por decenas de miles, y han proporcionado un telón de fondo visual y sonoro en los torneos recientes en Brasil, Rusia y Qatar. Ahora se enfrentan a los precios de las entradas más altos de la historia para el Mundial de este verano en Estados Unidos, México y Canadá.
Por primera vez en los casi 100 años de historia del torneo, la FIFA, órgano rector del fútbol, ha adoptado la fijación dinámica de precios, un modelo habitual en Norteamérica para los boletos de vuelos, conciertos y deportes. Los costos para los hinchas de los equipos más populares se han disparado a niveles asombrosos desde unos precios iniciales que ya eran varias veces superiores a los de Qatar hace cuatro años.