“Estábamos trabajando como peones junto a otros tres compañeros. La chapa empezó a sacudirse por el viento fuerte, así que les pedí que trajeran una soga para atarla”, declaró Ansari al Press Trust of India desde el hospital.
En ese sentido, agregó: “Mientras algunos la sosteníamos y uno la ataba, vino una ráfaga tremenda. No solté la chapa y el viento me levantó casi 15 metros en el aire. Me tiró unos 25 metros más allá“.
La escena quedó registrada por un testigo y el caso de Ansari se volvió viral por lo impactante de su relato y la magnitud del accidente.