La pasión por Franco Colapinto puede llevar a los fanáticos a hacer cosas impensadas. Hernán, Claudio y Pablo son tres amigos de Santa Fe que restauraron un auto Renault 6 y se endeudaron para viajar hasta San Pablo con el objetivo de vivir de cerca el Gran Premio de Brasil. Pero la aventura tuvo un premio todavía más especial: lograron conocer al piloto de Alpine, que incluso se subió al vehículo.
La historia comenzó en mayo, durante una jornada en el taller. Los tres estaban mirando la clasificación de Colapinto y, al mismo tiempo, siguiendo las redes sociales, donde se había viralizado la historia de unos chicos que habían acondicionado un auto para viajar hasta Ushuaia. Esa imagen despertó una idea que parecía una locura, pero que con el correr de los días se transformó en un objetivo concreto.