La medida de fuerza, convocada por ATE, afecta a más de 27 aeropuertos del país en dos franjas horarias diarias. Mientras el gremio reclama el pago de adicionales acordados, el Gobierno exige garantizar un servicio mínimo del 75 por ciento.
Los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) iniciaron este jueves una medida de fuerza de 48 horas que afecta las operaciones en más de 27 aeropuertos de todo el país. La protesta comenzó por la mañana con una manifestación en el acceso al Aeroparque Metropolitano y promete generar demoras y reprogramaciones de vuelos en las franjas de 9 a 12 y de 18 a 21. Desde el sector gremial apuntaron contra la falta de respuestas oficiales frente a la pérdida del poder adquisitivo y el incumplimiento de acuerdos previos.
La Secretaría de Transporte, a través de la ANAC, intimó al sindicato a mantener una cobertura no inferior al 75% de la prestación normal del servicio por tratarse de una actividad esencial. Sin embargo, los representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) aclararon que durante las horas de protesta únicamente se garantizarán los vuelos de carácter sanitario, humanitario, oficial y de traslado de órganos, lo que deja el resto de la operatoria comercial supeditada a las decisiones de las aerolíneas.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, detalló el origen del conflicto y apuntó de manera directa contra la gestión estatal: “Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector”. Según explicó el dirigente, la paritaria sectorial permanece cerrada y el Ejecutivo nacional no abonó los adicionales salariales que se habían comprometido a principios de año. “Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, agregó.
Los trabajadores del sector aeronáutico reclaman el pago de los aumentos correspondientes a ítems extra paritarios, la reapertura inmediata de la mesa de negociación y mayor financiamiento para las tareas operativas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), clave para la seguridad en las pistas.
Ante las posibles complicaciones que sufrirán los pasajeros en las terminales aéreas, Aguiar deslindó de responsabilidad a los empleados del sector: “Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores”. En ese sentido, el referente gremial argumentó que la medida se informó con el tiempo suficiente para que las autoridades presentaran una propuesta concreta. “Hemos comunicado la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas y eso hasta ahora no sucedió”, remarcó.
La tensión en las terminales también sumó el reclamo de los trabajadores tercerizados de Aerolíneas Argentinas. Luciano Corradi, delegado gremial de la empresa GPS, denunció su reciente desvinculación en el marco de un plan de ajuste: “La empresa hace 20 días me despidió porque la empresa ataca a los delegados para avanzar con despidos masivos y precarizar aún más el trabajo”. Corradi recordó que el personal estuvo en la primera línea de defensa de la aerolínea de bandera ante los intentos de privatización y disparó: “Esta empresa tiene negocios enormes con el Estado”.
De no mediar un canal de diálogo que destrabe la situación en las próximas horas, el sindicato advirtió que las medidas de fuerza podrían profundizarse de cara a las próximas semanas.
Aguiar cerró su postura con una advertencia contundente:
“Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”.