Puerto Iguazú: más de 140 mujeres protagonizaron un fin de semana de pádel, concientización y emoción por Octubre Rosa

Dia uno
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Más de 140 mujeres participaron de un torneo de pádel femenino en Puerto Iguazú, con jugadoras de toda la provincia distribuidas en más de seis categorías. La propuesta combinó competencia, prevención del cáncer de mama, testimonios de vida y espectáculos, en dos jornadas atravesadas por el amor y la solidaridad.

Puerto Iguazú vivió un fin de semana cargado de deporte, concientización y emoción con la finalización del torneo de pádel femenino organizado en el marco de Octubre Rosa. Más de 140 mujeres de distintos puntos de Misiones se reunieron en el complejo Flaco Pádel para participar de una propuesta que trascendió las canchas y se convirtió en una verdadera fiesta de acompañamiento, prevención y solidaridad.

Con más de seis categorías en competencia, el encuentro convocó a jugadoras de diferentes niveles y reunió a mujeres que encontraron en el pádel una oportunidad para compartir, competir y sumarse a una causa que atraviesa a miles de familias. Durante dos jornadas, la actividad deportiva se combinó con charlas informativas, clases de bienestar, testimonios personales, música y espectáculos de baile.

La iniciativa tuvo como objetivo unir el deporte con la concientización sobre el cáncer de mama y la importancia de la detección temprana. Sin embargo, el mensaje fue más allá de la prevención: también buscó visibilizar las historias de quienes atravesaron la enfermedad, reconocer el acompañamiento de sus seres queridos y generar un espacio donde cada mujer pudiera sentirse parte.

Mucho más que un torneo de pádel

La propuesta fue impulsada por Patricia Sosa y Araceli Díaz, quienes lograron transformar una iniciativa vinculada al pádel femenino en un encuentro multitudinario, con el acompañamiento de comercios, emprendimientos, empresas y vecinos que colaboraron para hacer posible la actividad.

Desde el inicio, la intención fue que el torneo no quedara limitado a los resultados deportivos. La convocatoria invitó a participar tanto a quienes juegan habitualmente como a quienes querían acercarse para acompañar la causa, escuchar testimonios o informarse sobre la prevención del cáncer de mama.

En ese sentido, una de las frases que sintetizó el espíritu de la propuesta fue: “Jugar no quiere decir ser jugadora, es estar acá y acompañar también”. La consigna reflejó que no era necesario entrar a una cancha para formar parte: estar presente, compartir una historia y acompañar a otras mujeres también significaba sumarse a la lucha.

El color rosa se convirtió en un símbolo de unión durante ambas jornadas, en homenaje a quienes transitan un tratamiento oncológico, a las mujeres que lograron superar la enfermedad y a aquellas que ya no están. Detrás de cada partido hubo historias personales, recuerdos y motivos que impulsaron a las participantes a ser parte de la iniciativa.

Prevención, información y bienestar

Uno de los ejes centrales del encuentro fueron las actividades de concientización y prevención, que complementaron la competencia deportiva con información y herramientas para el cuidado de la salud.

La doctora Lucía Acuña, del IMiBio, brindó una charla sobre cáncer de mama y cuello uterino, mientras que la licenciada en Psicología Pamela Picotti abordó el impacto emocional de recibir un diagnóstico oncológico y los desafíos que aparecen en las distintas etapas del tratamiento.

También se realizaron actividades de autoexamen mamario a cargo de la doctora María Paula Guardia, médica tocoginecóloga oriunda de La Plata y especialista en ginecología regenerativa, estética y funcional. La propuesta permitió acercar información sobre el conocimiento del propio cuerpo y la importancia de consultar ante cualquier cambio o señal de alerta.

A su vez, Rodrigo Molinas, enfermero técnico en oncología del Hospital SAMIC de Puerto Iguazú, compartió información vinculada al abordaje de la enfermedad y la importancia de la prevención. Las jornadas también incluyeron clases de Yoga FIT a cargo de la profesora Luciana Rodríguez, sumando espacios destinados al bienestar físico y emocional.

De esta manera, el torneo se transformó en una oportunidad para hablar de salud desde diferentes perspectivas, destacando la importancia de los controles médicos, la detección temprana y el acompañamiento integral de las personas que atraviesan un proceso oncológico

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