El objetivo del encuentro fue analizar la situación económica de la Argentina y abordar el contexto internacional, incluyendo las consecuencias globales de la tregua que negocia Donald Trump con Irán.
Tras la reunión, Caputo destacó el vínculo con el organismo al señalar que “la relación es de mucha confianza”. En ese sentido, ambas partes manifestaron su entusiasmo por la segunda revisión del programa vigente, que podría habilitar un desembolso de US$1000 millones.
El ministro ya había mantenido un contacto previo con Georgieva el miércoles, en un encuentro informal previo al anuncio del acuerdo. Sin embargo, la reunión de este viernes se desarrolló formalmente en una sala del edificio del FMI en la capital estadounidense.
En declaraciones a periodistas en Estados Unidos, Caputo aseguró que la Argentina mantiene con el Fondo “una relación soñada” y agregó que con Georgieva sostiene “una relación mucho más allá de los negocios”. Asimismo, explicó el funcionamiento del vínculo: “Nos juntamos para hacer una puesta a punto de la situación, hablar de todo. Yo le cuento las cosas en las que estamos trabajando, ella me da su opinión. Es una relación muy cercana, muy cordial, muy profesional”.
Por su parte, Georgieva también valoró el encuentro y destacó el “excelente diálogo” mantenido con el funcionario argentino. Además, afirmó que desde el organismo esperan “seguir apoyando las reformas de Argentina para consolidar la estabilidad y elevar el crecimiento”.
Durante la reunión, ambas delegaciones repasaron la evolución de las principales variables macroeconómicas y el avance del programa económico. Junto a Caputo participaron el viceministro José Luis Daza, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el vicepresidente Vladimir Werning y el representante argentino ante el organismo, Leonardo Madcur.
En ese marco, la titular del FMI subrayó la “fuerte implementación” de las políticas económicas por parte de la Argentina y ratificó el respaldo del organismo al rumbo adoptado por el Gobierno.
El diálogo también incluyó los próximos pasos en relación con el esquema de pagos de deuda. Entre las alternativas analizadas figuran distintos mecanismos de financiamiento y opciones orientadas a reducir el costo de las obligaciones en dólares.
El acuerdo vigente entre la Argentina y el FMI se inscribe en el programa de facilidades extendidas firmado en 2025 por US$20.000 millones, que contempla revisiones periódicas sujetas al cumplimiento de metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas. Cada evaluación favorable permite habilitar nuevos desembolsos por parte del organismo.