La mujer de 27 años tuvo varios síntomas y concurrió a un centro de salud. Según informó People, la joven sufrió ictericia, vómitos, fiebre, dolores corporales y encefalopatía hepática “extrema”.
Estuvo casi dos semanas internada en cuidados intensivos luchando por su vida. Lejos de su casa y con la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con su salud.

Este martes, se logró el traslado y regresó a San Antonio, Texas, en un vuelo de evacuación médica de emergencia con su esposo, Luke Gradl, de 28 años.