El botín aún no fue valuado, ya que el contenido de las cajas solo lo conocen los propietarios.
Un golpe planificado y una toma de rehenes que sembró el pánico
Todo comenzó cuando los asaltantes, con máscaras de actores y cascos para ocultar su identidad, entraron a la sucursal ubicada en la plaza Medaglie d’Oro, en el barrio Arenella. Según los primeros reportes de la Delegación del Gobierno en Nápoles, al menos uno de los ladrones estaba armado.