Tips para combatir la infodemia y los miedos que genera la desinformación

Dia uno
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Además de cuarentena, curva de contagio, cepa y otras palabras que comenzaron a resonar desde el inicio de la pandemia, infodemia es una que, entendiendo de qué se trata, nos puede salvar y ayudar a encontrar una rápida solución a la crisis sanitaria y social. El término alude a la abundancia de información sobre un tema concreto y deriva de la unión entre las palabras información y epidemia. ¿Cuál es el problema de la sobreinformación?.

Si bien el Ministerio de Salud de la Nación destacó una amplia adherencia de los argentinos a la vacunación contra el coronavirus, a nivel provincial el Ministerio de Salud Pública de Misiones indicó que continúa existiendo un grupo minoritario de personas que muestra una fuerte reticencia al hablar del tema, esto se debe al consumo de información falsa, lo que genera desconfianza y por otro lado, la preferencia de una marca por sobre otra.

Actualmente, el miedo y la desconfianza- producto de la infodemia- lidera los motivos detrás del 20% de la población mayor que no se vacunó en Misiones, además de otro porcentaje que incluye población juvenil. El número es llamativo teniendo en cuenta que para ellos la inmunización está liberada, lo que quiere decir que pueden acercarse en cualquier día y horario a recibir la vacuna sin tener que inscribirse previamente.

Los especialistas reiteraron que las dosis no previenen el contagio, pero sí evitan que el cuadro sea grave. También es cierto que estas vacunas pueden generar efectos adversos como cualquier otra (fiebre, decaimiento, malestar y náuseas). En tanto, las muertes que se le atribuyen a las vacunas carecen de evidencia científica, por lo que no se puede afirmar que estas son las causantes directas de los decesos. Mientras tanto, quienes rechazan la vacunación, continúan utilizando estos argumentos irracionales para justificarse.

¿Cómo adquirir información de buena fuente y evitar caer en tendencias mediáticas u operaciones políticas que desvirtúan el trabajo que médicos, científicos y epidemiólogos vienen realizando hace más de un año?

1) No te quedes sólo con el titular

Es importante revisar los detalles que presenta el artículo periodístico sobre la investigación en cuestión. No es lo mismo afirmar que un experimento demuestra un hecho que decir que sugiere que en el futuro un hecho podría suceder. Del mismo modo, es importante identificar si las afirmaciones del titular se basan en una investigación que ya se ha hecho, o si se habla de una investigación que está en marcha pero que todavía no tiene resultados.

2) Buscá la fuente

Identificá a qué estudio o investigación se refiere al artículo para poder consultarlo. Hoy en día han proliferado los estudios científicos vinculados a al COVID19, y se publican alrededor de 2000 cada semana. Sin embargo, parte de esta investigación aún no ha sido revisada por pares ni publicada oficialmente en ninguna revista, por lo que es aconsejable ser particularmente crítico con artículos basados en estos estudios pendientes de publicación.

3) Desconfiá de la información que apela a las emociones para generar impacto

Debemos averiguar si estamos ante una investigación basada en pruebas excepcionales, que justificarían la sorpresa, o ante noticias exageradas o simplemente falsas. A veces, las noticias nos sorprenden porque no tenemos un conocimiento muy profundo de un tema. Es una oportunidad para leer un artículo o noticias generales que hablen sobre él, y que nos permitan valorar la veracidad de las noticias revolucionarias. Para las noticias relacionadas con la salud mundial, la OMS tiene un portal muy completo y actualizado.

4) Contrastá la información

Si una noticia muy llamativa o alarmista sólo aparece en un medio, es muy probable que sea falsa. Realizá una búsqueda y confirmá si la misma información se encuentra en otras webs o medios.

5) No reenvíes o difundas información que no hayas valorado críticamente

La desinformación es un problema de todos, y hacer un retuit o reenviar un mensaje por WhatsApp sin haber revisado la información puede contribuir a la difusión de «fake news» o noticias engañosas.

Que una vacuna es mejor que otra, que nos van a implantar chips, que los liquitos vienen con imanes y que además causan la muerte, son sólo conspiraciones y operaciones que se entremezclan con el rechazo, quizás, a la gestión del Gobierno nacional. Lo peor de todo, es que lejos de pensar en la salud, atentan contra la vida de millones de argentinos que simplemente quedan confundidos, enojados, sin vacunas y al acecho de la enfermedad que, esta sí, podría ser mortal si no se cuenta con el refuerzo inmunológico de la vacuna.

Mientras tanto, desde el Ministerio de Salud, enfermeros y promotores continúan inmunizando en playones deportivos, plazas, espacios públicos e incluso llevando dosis a los barrios, a las colonias y al domicilio de quienes tienen alguna dificultad motriz para preservar la calidad de vida de los misioneros y hacerle frente a la pandemia.

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