Ante la situación, la mujer activó un botón antipánico que tenía asignado por hechos previos en un contexto de violencia familiar. Minutos después, los policías porteños llegaron al lugar y detuvieron al sospechoso.

La causa quedó en manos de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal porteño, a cargo del auxiliar fiscal Federico Ghisio, quien avaló la detención y le imputó los delitos de amenazas, tentativa de robo y desobediencia a la autoridad.
Durante la investigación elaboraron informes sobre el estado del grupo familiar y la situación del acusado. Los peritajes advirtieron que las víctimas viven con temor constante, lo que afecta su rutina diaria y su salud.