El fin de semana deportivo dejó una huella imborrable para El Coatí, consolidando un presente excepcional que abarca desde la experiencia de sus formativas hasta el carácter inquebrantable de su primera división.
La fiesta lila comenzó a escribirse el viernes en la capital provincial. En un partido vibrante y de alto voltaje, la primera división masculina logró un triunfazo de visitante ante Mitre por una exigua diferencia de 71 a 69. Los de Eldorado demostraron templanza en un reducto difícil para abrochar dos puntos vitales que inyectaron anímicamente a toda la institución.
Sin embargo, el epicentro de la atención y la gran expectativa se trasladó al debut histórico del U13 masculino en la Liga Federal Formativa. En el ambiente flotaba el interrogante inevitable: ¿estaría el equipo a la altura de gigantes de la región como Regatas o CUNE? Las dudas duraron apenas lo que tardó en sonar el pitazo inicial.
El sábado por la tarde, la «manada» salió a marcar la cancha con un arranque frenético ante CUNE de Resistencia. Con una intensidad arrolladora y un juego colectivo infalible, los chicos se fueron al descanso largo con una ventaja lapidaria de 51 a 18. Los chaqueños no encontraron respuestas ante el vendaval lila y el marcador cerró en un contundente 98 a 39. El primer paso estaba dado con autoridad.
Tras el triunfo dominical de Regatas sobre CUNE por 82 a 72, la serie quedó servida para la gran final entre los dos ganadores. Nuevamente se replicó la receta táctica ideada por el cuerpo técnico encabezado por Pulleiro: salida a todo vapor y un ritmo asfixiante. Al promediar el encuentro, El Coatí dominaba por 49 a 33, margen que supo administrar con inteligencia para sentenciar un categórico 104 a 71 que desató la algarabía en Eldorado.
Más allá de lo estrictamente basquetbolístico, el cuadrangular dejó postales para el recuerdo. La organización del evento se lució sin fisuras, cumpliendo rigurosamente con los tiempos y normativas de la Confederación Argentina de Básquetbol (CAB). Los tradicionales espacios de camaradería durante las comidas compartidas entre locales y visitantes reafirmaron que el básquet formativo trasciende los números del tablero, tejiendo lazos que trascienden las líneas de cal.
Con este paso arrollador, los «coaticitos» estiraron su invicto a 19 victorias consecutivas en lo que va del año. Un registro que no es casualidad, sino la muestra cabal de un proyecto integral donde jugadores, padres, cuerpo técnico y dirigentes marchan alineados detrás de un mismo sueño: mantener las formativas del club en la élite de la excelencia. Ahora, la manada aguarda conocer a sus próximos rivales con la ilusión y el hambre de gloria intactos.