Tom Hanks sabe lo que significa vivir durante décadas bajo la mirada de los demás. En Hollywood, donde cada gesto puede convertirse en noticia y cada declaración puede ser analizada al detalle, sostener una buena imagen pública no depende solo del talento.
La buena imagen exige coherencia, trato humano y una forma de relacionarse con el éxito que no parezca fabricada. Por eso, una de sus frases más recordadas resume una lección simple y difícil a la vez: “La única manera de controlar cómo eres visto es siendo honesto