El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes volvió a poner bajo la lupa la actividad sísmica de Sudamérica. El movimiento provocó importantes daños materiales, al menos 111 muertos y fue percibido en distintas zonas del país, además de Ecuador y Panamá.
El sismo ocurrió poco más de un mes después de los terremotos que golpearon Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5, que dejaron más de 6.300 muertos y graves destrozos.